Soñé con todo un caballero andante de La Mancha, luchador infatigable, de noble cuna, embarcado siempre en singulares batallas y algo aturdido su entendimiento por la extensa llanura.
Veía en éstas mis fantasías a todo un soñador aventurero, personaje virtuoso soportando sacrificios personales para conseguir sus ideales, cabalgando y blandiendo su espada en lo más alto. Siguiendo el sendero de color incierto, esperaba que no tardase algún día en rescatarme de mi tenue y fría celda.
Tanto mis sueños, como en cada una de las aventuras donde se luce en armas para ganar el amor de su dama, con él resultaban satisfactorias.
Siempre supe que era héroe, héroe de mis fantasías. Así lo supe desde la primera vez que aquellas gentes de La Mancha me hablaron de él. Me enamoré de cada una de las prendas que iba dejando olvidadas en aquel camino pedregoso, imaginando que sólo las perdía para mí.
Supo que yo entendí aquellos mensajes. Él no dudaba en que el destino encontraría la manera de que nuestros caminos confluyesen, a pesar que éste camino se componga de cientos de senderos. Pero él entendió como dejar un rastro para que yo le siguiera.
Y supe apreciar los sutiles mensajes que para casi todo el resto de andantes pasaban desapercibidos por la belleza del paisaje.
Fue en mis sueños cuando apareció por primera vez, cabalgando a lomos de un corcel blanco, ceñido en majestuosa armadura y susurrándome bellas palabras y versos al oído. Era al despertar y acercándome a mi ventana, cuando ya comenzaba a percibir el rastro de su aroma. Supe que de alguna forma, él sería mío.
Era en noches de luna, cuando mi caballero recitaba su poesía épica medieval, que no eran en realidad más que mis propios pensamientos. Se quitaba la armadura que le tiraba mucho en la sisa y oprimía su barriga, y bajo un cielo estrellado, cantaba todos sus lamentos, siendo éste cielo testigo de sus penosas aventuras en la continua búsqueda de nuestro amor.
Pero él desconocía que, en mis noches solitarias, en esos sueños míos, yo estaba a su lado escuchando esos lamentos perdidos y recogiendo cada una de las lágrimas derramadas. Así mismo ignoraba que, desde el primer sueño, mi ventana permaneció abierta en la noche para que fuese él, y sólo él, el que me rescatase de esa soledad que me embriagaba, mientras yo guardaba cada uno de esos lamentos convertidos en versos.
¡Cuanta ceguera encierra a veces la obsesión por la conquista! Incapaz de descubrir que, el aliento que de la noche obtenía no procedía de otro lugar sino de mí. Ciego ante el candil que permanecía en la ventana donde yo esperaba, donde el tiempo pasado no había anulado la esperanza, sabiendo que sus ánimos y el convencimiento de éxito en su conquista permanecían intactos.
Y yo prometí, que a pesar de la cercanía del invierno, mi ventana permanecería abierta cada noche en su espera. Y si algún día el candil se apagaba por el movimiento de la cortina mecida por el viento, a pesar de la oscuridad reinante, sabría reconocerlo.
Pido a los dioses que le guarden y le pongan a salvo de hechizos y encantamientos que le desvíen de su objetivo. Confío en su lucha para vencer al tiempo y evitar que el invierno extienda su frío manto blanco y le impida conseguir el abrazo por mí tantas veces soñado.
Permaneceré yo al final del camino esperándole. Tendrá en mí el refugio y descanso después de tan arduo camino. Y estará en sus manos el quedarse para siempre o simplemente ser yo posada temporal.
Pero si alguna vez decide marcharse mi amado caballero, no quiero despedidas. ¡Tan larga espera no soportaría un adiós!
Confío que el final del camino sea en realidad el principio de nuestro recorrido juntos, que arda en deseos de acariciar el calor del cobijo que yo le ofrezco. Que el cielo le guíe hasta mí y le de fuerza y fe para que nunca abandone su empeño.
Quiero creer que, aunque sólo sabe de mí por sus sueños, vea que soy real y que siento un inmenso orgullo por mi andante caballero. No fingiré desdén para probar la fidelidad de mi galán.
Soy consciente de que mis palabras le dan fuerza cuando le hablo cada noche, aliento para su espíritu. Aun así, temo esos malditos cantos de sirena, a pesar de que en nuestro último sueño, él me manifestó que los huecos del corazón no se valoran por su tamaño, sino por la importancia del sentimiento.
“No has de dudar que ocupas un hueco privilegiado en mi corazón” -dijo.
Quizá yo sólo sea un personaje surgido de la nada que salgo al encuentro de mi héroe. Quizá sea un enemigo tan monstruoso como gigantes o dragones. Mi caballero de La Mancha, tan sólo necesitará tomarme de la mano para que deje de sufrir el hechizo del que he sido víctima.
Hoy me di cuenta que me estaban saliendo escamas en las manos. No creí que fuera por tocarte; de hecho, nunca te llegué a rozar.
Me mirabas con la misma incredulidad como la que produce el encontrarme nadando en un barreño rojo, y yo no entendía a que se debía esa mirada tuya clavada en las tijeras que tenía en la mano. Esos ojos tuyos, que tan comentados eran por su belleza…
Te observaba con la incertidumbre que yo creía estar produciendo en ti, no sabiendo si tirarme a tu cuello y besarlo o más bien clavarte las tijeras en la yugular.
Ya sé. Pensabas que estaba loco, repitiéndote constantemente palabras de amor, mientras por otro lado te amenazaba con unas tijeras.
Y no era cierto. Nunca te amenacé.
Ni tan siquiera me salían escamas.
No volví a hacerte caso y seguí limpiando pescado.
El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, Tatiana TÎBULEAC
Explicaciones de fronteras inexplicables, varios autores
Día, Michael CUNNINGHAM
Heredarás la tierra, Jane SMILEY
El viejo marino, Victor. M. BELLO
A Mario
Hay un hombre y hay una sombra. Es una sombra sin hombre, que escapa.
Hay una sombra y hay un hombre. Es un hombre sin sombra que busca sombra
en algún hombre.
Charlie a secas
Blog Plateado
Thiago escribió sobre mí al entregarme su premio:
Mi premio va dirigido a un poeta de verdad, no a un poetucho del tres al cuarto. Es que Mario, a pesar de luchar contra corriente, es un poeta grandioso inasequible al desaliento… Él sabe que corren malos tiempos para la poesía. Sin embargo, no por eso cede ni un milímetro en sus concesiones poéticas o blogueras. Mario, además, es un buen y viejo amigo, muy concienciado con la problemática de ese continente mártir que es África. Así que es un premio más que merecido, y por partida doble.
“Pensamientos” es un blog de poesía hecho, ni más y menos, de palabras. Atrévete tú también a pensar un poco, verás que no hace daño ni duele. Y que la poesía, puede ser cercana y directa, y llegarte al corazón y a la conciencia más fácilmente de lo que, en este caso, piensas.
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Charlie a Secas escribió sobre mí al otorgarme este premio: "Yo, cuando escucho la palabra poeta, se me aparece el individuo éste apoyado en una cornisa de ventana, acodado, observándolo todo y a todos. Éste blog ,”pensamientos”, es sólo la punta del iceberg de un gran hombre. Uno de los mejores." Le agradezco el trato de amistad que siempre recibí de él. El cariño, es recíproco.
Gracias Noray
Gracias Ángel
Gracias Jorge
Gracias Haldar
Gracias Pasión Íntima
About This Blog
Tant qu´il y a un regard qui lève tes yeux un sourire qui te parle et t´appelle comme il peut. Tant qu´il y a un souffle qui t´effleure un geste qui te touche et son manque qui demeure.
L´amour a tous les droits et nous, tous les devoirs. L´amour a tous les droits et nous, tous les devoirs.
Tant qu´il y a une envie que l´on écoute un reste d´attention et quelqu´un dans la foule. Tant qu´on peut encore le ressentir Ne rien toucher à ça et vouloir y tenir.
L´amour a tous les droits et nous, tous les devoirs. L´amour a tous les droits et nous, tous les devoirs.
Tant qu´on peut se tenir encore un peu et donner soi pour l´autre, une épaule pour deux. Tant qu´on peut redonner de la lumière à une terre qui n´est plus qu´une parcelle d´enfer.
L´amour a tous les droits et nous, tous les devoirs. L´amour a tous les droits et nous, tous les devoirs.
Tant qu´il y a un regard qui lève tes yeux un sourire qui te parle et t´appelle comme il peut. Tant qu´il y a un souffle qui t´effleure un geste qui te touche et son manque qui demeure.
L´amour a tous les droits et nous, tous les devoirs. L´amour a tous les droits et nous, tous les devoirs.