Mi vida sin ti

>> martes, 30 de noviembre de 2010


Mi vida se abre contigo,

comparto sueños,

pensamientos...

No cabe en una sola alma, un único dios...

Y por ello necesito un aliento tuyo,

para agrandar ese hueco que para ti poseo...

Eres sangre de mi corazón,

inmensidad y lejanía en mis noches.

Necesito ese calor que me prenda y me haga sentir menos solo.



Contigo celebro tanto las mañanas como las noches. El día.

Al fin y al cabo, tú eres ahora mi instante.

Naciste para ser mi cielo azul de madrugada,

esa taza de café humeante,

ese cigarrillo mal apagado,

los pasos perdidos en las calles viendo rostros que no son míos.

Que no son tuyos...



Dame ese calor, mi vida.

Dame ese grito que haya de salir de mi boca para no ahogarme.
Hazme sentir que nací para algo,

para tenerte,

para, ...

al menos...
...al menos,

déjame besarte...



5 comentarios amigos:

Tony P.C. 30 de noviembre de 2010, 18:15  

Una maravilla, ante estas palabras yo me quedé sin ninguna!!!

Noray 30 de noviembre de 2010, 19:32  

¡Bellísimo!

Compartir sueños,
pensamientos...
es si acaso compartir la propia vida.


Tu poesía es inmensa, cala el alma, es pura belleza.



Un fuerte abrazo.

elvientoenlasvelas 1 de diciembre de 2010, 12:29  

Precioso.

Anónimo 1 de diciembre de 2010, 18:28  

Mi corazón siempre está muy cerca del tuyo, en mi tic rítmico a tu tac inconsciente. Sístole y diástole de días salvados por la luna. Luz a veces amarga empañada de lágrimas inquietas, que me aturden, envenenan, y me confunden con la luz. Como tal te siento, resplandor de energía que siempre te intuye al final del horizonte de cada día, de cada instante.
Míos son tus besos.

Diego Tejada Gamboa 3 de diciembre de 2010, 5:11  

Señor Hisae, que puedo decirle... me ha fascinado, un beso enorme...

Estoy de vuelta en esto de blogger.

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