Las últimas horas de Bette Davis

>> sábado, 18 de abril de 2009

Ajústense los cinturones, habrá tormenta en la eternidad. Así dijeron de ella en su funeral.

Y sí, se murió la loba, aunque no temía a la muerte. Se murió donde ella no predijo morirse, pero de la forma más norte-americanizada que pudo, en un hospital americano de París.


Y se murió después del baño de multitudes. Su último baño de multitudes… Pero estoy seguro que ella ya lo sabía. Sabía que moriría pronto y quiso recordar lo que era sentirse reina por una sola vez más.


Era conocido su cáncer de mama antes de que acudiera a San Sebastián. Fue en esta ciudad cuando en la tercera noche de su estancia se encontró indispuesta y llamaron al médico. El diagnóstico no dejó dudas: "Bette está gravemente enferma. Hay que ingresarla en el hospital”.
Pero ella, como sólo ella sabía decir, replicó: “No voy a ingresar en ningún hospital de San Sebastián. ¿Están locos o qué?”


Alquilaron un avión y la llevaron a París, para que allí dijeran lo que ella y los demás ya sabían: “Bette Davis se muere. Sólo le quedan unas horas de vida”.

Bette dio las gracias a los médicos y empezó a tomar decisiones, según cuenta su amiga y asistente en aquellos últimos momentos: «Tenemos muchas cosas que hacer. Tengo que firmar todos los talones. Tienes que anular la cena del viernes, tienes que..."



Me apetecía contar esto sobre Bette Davis, tantas veces ya contado y conocido por todos. La otra tarde, conduciendo hacia el sur, lo volví a escuchar por la radio y me fascinó como lo narraron. Por eso, me gustó recordarlo una vez más…



“Qué idiota fui viniendo a Hollywood, donde sólo entienden a las rubias platino y donde las piernas son más importantes que el talento”.




18 comentarios amigos:

Germanico 18 de abril de 2009, 21:34  

Recuerdo ese dia. Fue en el 89, no? Una gran estrella.
Saludos

Alfonso 18 de abril de 2009, 22:36  

Pues desconocía esa historia final, pero ya te dije en facebook, la mirada me daba miedo.

Terapia de piso 20 de abril de 2009, 3:29  

Una frase lapidaria.

Saludos, Hisae.

José Roberto Coppola

Miguel 20 de abril de 2009, 8:26  

Con esa frase queda bien claro quien era esta maravillosa mujer y actriz.

Descanse en paz.

Un abrazo

Un cura 20 de abril de 2009, 16:54  

Fantástico... un ejemplo de mujer y actiz maravillosa. ¿Ya hace tiempo de eso, verdad?
Un saludo.

Markesa Merteuil 20 de abril de 2009, 17:36  

Y lamentablemente el talento sigue siendo la cualidad menos apreciada en la mayor parte de los sectores que rigen nuestras vidas. Así nos va.

Peter Camenzid 21 de abril de 2009, 2:10  

Los ojos de Bette Davis... Gracias por compartir ese pasaje en su historia. La pinta de manera diferente. No tuve la suerte de conocer mucho de ella, perdona mi ignorancia; pero haces bien en rescatar su imagen para personas como yo

pensamientos 21 de abril de 2009, 4:51  

Que bello es que te recuerden como tu lo haces con tanta sensibilidad y buen gusto!muy bello relato, recuerdo, besos!!

Omar Magrini 21 de abril de 2009, 10:57  

Mario, recuerdo lejanamente esas frases de haberlas leido en un diario hace unos cuantos años. Cuanta altura y dignidad, hasta en los ultimos momentos. Señora actriz, señora mujer, excelente ser humano.
Un saludo
Omar

Thiago 21 de abril de 2009, 12:10  

Y sin embargo que belleza hay en la Davis bajando por aquellas escaleras cuando no le abre la puerta a su supuesto amante en "La heredera" Esa peli me encanta, jajaa


Bezos, cari. Bonito homenaje póstumo, pero eterno.

Ana Belio 21 de abril de 2009, 18:05  

El universo está repleto de rincones, empresas, ciudades...que deberían llamarse Hollywood.

Miles

Cemanaca 22 de abril de 2009, 1:00  

HISAE...
Mil y una gracias por tus paseos por mi rincón en este primer año que celebro hoy.
Espero seguir contando contigo de verso en cuando.

Saludos conversos.

Noray 22 de abril de 2009, 20:28  

¡Bravo!

Estupenda entrada dedicada a una de las más grandes actrices. Recuerdo su magistral actuación en La Loba y en Eva al desnudo.

Un abrazo

el Gato Negro 23 de abril de 2009, 2:18  

Un saludo

Desde hace unos meses, yo y otros dos amigos, estamos llevando a cabo un proyecto. Dicho proyecto consiste en la elaboración de una comunidad literaria independiente, un rincón en el que cualquiera pueda expresarse y de cualquier forma: relatos, poesía, etc. La idea de la que surgió y de la que aún se sigue sustentando, no es solo esa expresión, anteriormente mencionada, sino el mestizaje: que lo que yo escriba puede servirle a otro de aprendizaje o si más no, pueda aportarle alguna idea y viceversa. Por ello, les invito a todos aquellos que quieran participar en la redacción a que envíen un mail a lagacetademedianoche@gmail.com, citando el correo electrónico de la cuenta blogger, a la que deberá enviarse la invitación.

Atentamente,

El Gato Negro

Angel 24 de abril de 2009, 8:24  

Estupendo panel. Me ha encantado leerlo.
¡Qué belleza tan grande! y ¡qué estilazo!!
Besos, Mario!

ANTONIO SEBASTIÁN 25 de abril de 2009, 2:25  

Hola, MARIO, supongo que ya sabes por mi blog, de mi cinefilia, y de las entradas que he dedicado a BETTE DAVIS, así que sabrás lo que me ha gustado esta nueva entrada tuya. Muchas gracias por esta semblanza de ella.
Muchos besos
ANTONIO

Nerina Thomas 27 de abril de 2009, 6:57  

La estrella para muchos. Una mujer bella, para casi todos. Una actriz como pocas.
Las piernas!! si! como si fuera lo único importante en una mujer.
La ignorancia de muchos, de aquellos que compran lo de afuera. Que son muchos además.
Hasta hoy sucede.
La mayoría se lleva por las sensaciones y todo es mucha más profundo. Ja!
saludos

Rosamari 8 de mayo de 2009, 18:21  

Una gran mujer y maravillosa actriz
Ya no se hacen esas puestas en escena
Como ella lo hacia.
Un enorme beso
Rosamari

  © Blogger templates Shiny by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP